1. Utilice la dosis adecuada; no aumente arbitrariamente la dosis. Los reguladores del crecimiento de las plantas son sustancias con efectos fisiológicos y biológicos similares a las hormonas vegetales y no deben usarse en exceso. Generalmente, sólo se necesitan unos pocos gramos o mililitros por acre. Algunos agricultores temen que una dosis pequeña no sea eficaz y aumentan arbitrariamente la dosis o la concentración. Hacerlo no sólo no promoverá el crecimiento de las plantas, sino que también lo inhibirá y, en casos graves, incluso puede provocar deformidades en las hojas, secado y caída, y la muerte de toda la planta.
2. No mezclar indiscriminadamente. Muchos productores de hortalizas, para ahorrar tiempo, a menudo mezclan indiscriminadamente reguladores del crecimiento de las plantas con fertilizantes, pesticidas, fungicidas, etc. Se debe determinar si los reguladores del crecimiento de las plantas se pueden mezclar con fertilizantes, pesticidas, etc. después de leer atentamente las instrucciones de uso y realizar experimentos. De lo contrario, no sólo no lograrán los efectos de promover el crecimiento, proteger flores y frutos o complementar el fertilizante, sino que una mezcla inadecuada también puede causar fitotoxicidad. Por ejemplo: la solución de etefón suele ser ácida y no se puede mezclar con sustancias alcalinas; Los ésteres de aminoácidos se descomponen fácilmente en álcali y no pueden mezclarse con pesticidas o fertilizantes alcalinos.
3. La aplicación adecuada es crucial. Algunos productores de hortalizas a menudo no leen atentamente las instrucciones antes de usar reguladores del crecimiento de las plantas y los diluyen directamente con agua. Es fundamental comprobar cuidadosamente si es posible la dilución directa, ya que algunos reguladores del crecimiento de las plantas no pueden disolverse directamente en agua. Si no se prepara una solución madre de antemano para lograr la concentración requerida, será difícil mezclar el agente de manera uniforme, lo que afectará su eficacia. Por tanto, es fundamental seguir estrictamente las instrucciones de dilución.
4. Los reguladores del crecimiento no pueden sustituir a los fertilizantes. Los reguladores del crecimiento no son nutrientes para las plantas; sólo regulan el crecimiento y no pueden reemplazar a los fertilizantes. La aplicación de cantidades excesivas de reguladores del crecimiento de las plantas cuando las condiciones de agua y fertilizantes son insuficientes puede resultar perjudicial. Por lo tanto, cuando se observa un crecimiento deficiente de las plantas, se debe reforzar primero la fertilización y el riego. Sólo sobre esta base se pueden utilizar eficazmente los reguladores del crecimiento.
5. Los reguladores del crecimiento de las plantas se clasifican como pesticidas. El embalaje del producto debe mostrar los "tres certificados de pesticidas" requeridos, indicados por una etiqueta amarilla.
6. Siga estrictamente las instrucciones de uso y tome las medidas de protección adecuadas para evitar efectos adversos en los seres humanos, el ganado o el agua potable.
